martes 9 de febrero de 2010

Routinevert.


VERT
Miramos al techo de cristal.
¿Qué estaremos haciendo dentro de un año y medio?


(Semella by Henar.)

miércoles 3 de febrero de 2010

Z., la despedida y la inocencia.

X. siempre se había propuesto a sí misma abandonar parte de su inocencia en Z., la tierra desolada y rota, que por otra parte era su alma proyectada en suelo.
Pero ya ha pasado un año y medio, y es hora de dejar que el ancla se posara, en este caso en el suelo de cemento rojo del andén.
El viaje en el amasijo de hierros fue ruidoso, como una majestuosa proyección de recuerdos vibrantes a través de ventanales moteados por lluvia GRIS.
Z. le despidió como siempre, el despertar plomizo y la estación insomne.

El cefalópodo monstruoso quedaba paulatinamente atrás, X. supuso que H. estaría durmiendo por alguna callejuela, sin nadie que le cuidara y rodeado de los bricks de vino (no las botellas)
y solamente acompañado por sus propios excesos.
X. se había propuesto que él la despidiera, y lo había deseado tanto como abandonar su inocencia en Z.

Esos dos momentos siempre permanecerían en deuda:
La despedida, el eterno reencuentro.
Y la cama anónima donde habría yacido la otra X.

domingo 31 de enero de 2010

Despertar cálido y color plomo.

"La urbe revive todos los Viernes a medianoche con una luz espesa y anaranjada, vasos de plástico y humo reconfortante.
H. despertó con una luz cálida y plomiza, no era el típico despertar de un Lunes a primeros de mes, se había vuelto a quedar dormido en las escaleras de piedra que eran el principio de los excesos.
Un cigarrillo entero colgaba de sus labios entreabiertos, tenía la boca pastosa y llevaba la misma ropa que tres días atrás.

Equis apareció como un gato de la calle, desarreglada y decadente, tambaleándose, causando el mismo efecto que una gota de tinta negra rompiendo la monotonía del papel blanco impoluto.
Tenía las medias rotas y el maquillaje corrido y llevaba un botella de leche medio vacía en sus manos congeladas.
Miró a H. con un gesto algo patético, le llevó hasta su casa y le prestó su cama y sus sábanas de muñequitos usadas.
Ella no se acostó, se desnudó y fue a preparar chocolate caliente a la cocina, acabó y esperó a que H. despertara.."


(le falta un final)

miércoles 13 de enero de 2010

Vamos, que alguien aparezca..,
aunque sólo sea para acompañarme a envidiar.

sábado 9 de enero de 2010

Delirios de Viernes a las 5 a.m.

Permite que Marie descubra un nuevo mundo tras sus párpados.
La urbe explota en gris y blanco desgastado, nos invita a delirar borrachos en naranja.

lunes 4 de enero de 2010

Utilizaré a H. para expresarlo.

"Tan sólo las piedras desiguales de las callejuelas lo entienden"
Pensó H. cuando traspasó la puerta coronada por el cartel de neón precario, la mugre se acumulaba en las esquinas y en los zócalos del suelo de aquel bar.
A H. le gustaba volver por allí para recordar aquel día, cuando logró que X. comprendiera que llorar no era tan malo.
Pero ahora contemplaba el vaso y añoraba tener a otra X. para comentarle que ya había perdido la esperanza, que ya no pensaba que la persona que le complementara se encontrara en aquella ciudad pequeña y grisácea.
Comenzó con ginebra, y continuó hasta ver luces, hasta que el alma se le saliera por la boca.., escribió en servilletas de papel.. Borde rojo / Borde azul.
Y acabó tirado como siempre, inspirado por las marcas que habían dejado al descubierto los fragmentos de pintura desconchada.
H. volverá a recorrer solo el paseo de las farolas sin tener ninguna X. que besar, pero bueno, consolémonos, en este gris y monstruoso cefalópodo no hay lugar para romanticismos desgastados.

jueves 31 de diciembre de 2009

Sabía que este momento llegaría por mucho que quisiera maquillarlo.
No sé que ocurre, no quiero contaros lo que siento porque lo considero una pérdida de tiempo, me da pereza contárselo a cualquiera.

Un año menos,
Tengamos esperanza en el que viene, aunque esta esperanza quizás conlleve una decepción mayor.


Au revoir, monde.